¿Innovar o estancarse? Nueve sugerencias para aportarle frescura al trabajo
Hay una palabra que escuchamos con bastante frecuencia en el mundo de los negocios, que prácticamente perdió su significado, y es una pena, porque es uno de los aspectos más importantes de la gestión de cualquier empresa. Por supuesto que nos referimos a la innovación.

Hay una palabra que escuchamos con bastante frecuencia en el mundo de los negocios, que prácticamente perdió su significado, y es una pena, porque es uno de los aspectos más importantes de la gestión de cualquier empresa. Por supuesto que nos referimos a la innovación.
Administrar una buena empresa no se trata solamente de tener un producto de calidad. Eso es algo que Ruth Davis, gerente general de Roll by ADP, reconoció al principio de su carrera. Hace poco compartió lo que piensa sobre la importancia de la innovación (¡y más!) en el pódcast Work Party. Este es un resumen de la historia profesional de Ruth, junto con algunas de sus sugerencias para alcanzar el éxito.
Prepárese para lo que pueda pasar y mantenga una actitud abierta
Ruth estudió historia de la diplomacia en la universidad, una carrera que dista mucho de su rol en el mundo corporativo hoy en día. Pero no se lanzó hacia la primera oportunidad profesional que tuvo. Gracias a participar en varias pasantías diferentes, Ruth comprendió rápidamente que lo que había estudiado, a fin de cuentas, no era algo que disfrutaba. Por eso, cambió de carrera y pasó de estudiar relaciones internacionales a dedicarse al comercio internacional. Así, corroboró que estudiar una carrera no significa que haya que transitar un camino en una sola dirección y que nunca hay que cerrar las puertas.
A veces, aprendemos en el camino
Tener formación académica es algo muy bueno, pero no es indispensable. Tiene igual importancia reconocer cuestiones en tiempo real a través de la prueba y el error. Eso fue lo que Ruth hizo después de comenzar a trabajar en el área de asesoramiento corporativo. Durante el período de la burbuja tecnológica, se le asignó a Ruth la tarea de crear algo que no existía (por ejemplo, crear compañías en línea y llevar empresas tradicionales a la web). Este tipo de experiencias totalmente novedosas son invaluables porque nos permiten convertirnos en personas más creativas y nos enseñan lecciones que nunca podríamos aprender en el ámbito académico.
Los impuestos tienen que ser menos complejos
Parece que existen literalmente millones de errores que se pueden cometer a la hora de declarar impuestos si tiene una pequeña empresa. (Además, es muy probable que quiera declararlos por su cuenta, ya sea para ahorrar algo de dinero o porque cree que es lo que se debería hacer). Pero Ruth insiste en que lo mejor es contratar a un profesional que administre las cuestiones impositivas. Otro detalle igual de importante es asegurarse de que lo haga sea un socio que participa y tiene responsabilidad, ya que es muy común que los profesionales que se encargan de las nóminas o los registros dejen posibles errores que el propietario luego tiene que resolver. (Sugerencia profesional: cuando constituya su empresa, evalúe todos los requisitos estatales y locales. Hay muchas personas que emprenden por primera vez que solamente tienen en cuenta las implicaciones impositivas a nivel federal, lo que genera más problemas a largo plazo).
Contratar personal es lo más difícil
Independientemente del tamaño de su empresa, contratar empleados que congenien con su equipo es una de las tareas más difíciles. Y, como este proceso siempre cambia, resulta más difícil: lo que se necesita ahora para contratar a un empleado es muy diferente de lo que se necesitaba para lograr una contratación exitosa hace cinco o, incluso, dos años. Además, si bien no existe una estrategia universal, la sugerencia de Ruth es tener en cuenta dos aspectos: “la voluntad por encima de la capacidad” y encontrar alguna característica que usted no tenga. Para la primera sugerencia, siempre puede enseñarles a las personas cómo tienen que hacer el trabajo, pero no puede enseñarles a tener una mejor actitud o a abordar el trabajo de una manera distinta. Para la segunda, busque personas que complementen su equipo, que tengan trayectorias y experiencias diferentes y hayan pasado tiempo en industrias no relacionadas; así, podrá construir un equipo más completo y lograr que la empresa tenga voces diferentes y un abanico amplio de habilidades para resolver problemas.
Siempre debe innovar
En el momento en el que deje de pensar cómo se puede completar o mejorar un proceso o producto, alguien se ocupará de hacerlo en su lugar. Para Ruth, la innovación significa pensar de manera diferente, ignorar la forma en la que siempre se ha hecho algo y recordar que el statu quo no sirve. La actitud proactiva siempre triunfa sobre la reactiva. Y, si bien no hay una fórmula concreta para innovar, Ruth sugiere comenzar de cero y pensar en el “estado ideal”. De allí, trabajar retroactivamente hasta llegar a una nueva manera de hacer algo. Y recuerde que hasta las personas más inventivas y emprendedoras de la historia fallaron la primera vez; por eso, no se desanime si no lo logra. Haga que cada intento sea una experiencia de aprendizaje para comprender lo que le dice el mercado y lo que tiene que cambiar para mejorar.
Debe mantener la motivación
Liderar y gestionar personas siempre es complicado, y más aún en tiempos difíciles (como los últimos años: COVID, Gran Renuncia, etc.). Para que un equipo funcione sin problemas, Ruth hace hincapié en la comunicación y la conexión, sobre todo en el entorno actual, en el que el trabajo remoto es muy común. Sea lo más transparente posible en cuanto a las decisiones que toma al punto de comunicar por demás. Conozca a cada uno de los integrantes del equipo. Sepa de dónde son, conozca sus historias y lo que les interesa. Incluso puede compartirles su historia, así se comprenden mejor entre sí y conoce por qué cada quien abordaría un problema de determinada manera.
Éxito ≠ mejor beneficio económico
Prácticamente es una verdad universal que las personas definan el éxito de diferentes maneras. Para Ruth, el éxito no se mide por los logros alcanzados, mejores KPI ni nada de eso. Según su opinión, se trata de las experiencias que ha tenido, quiénes la ayudaron (tanto colegas como clientes) y las relaciones que ha forjado. Es una manera más personal y posiblemente más satisfactoria de medir el éxito.
Las nuevas tecnologías implican nuevas oportunidades
No es ningún secreto que algunas de las empresas más conocidas a nivel mundial tuvieron éxito porque abordaron una incompetencia del mercado. Lo mismo se puede aplicar a las pequeñas empresas en un nivel mucho más pequeño. Durante la primera etapa del comercio por internet, Ruth aprendió que siempre había espacio para la innovación y que, a menudo, son las personas más creativas las que tienen éxito. La clave está en aportar formas novedosas de usar tecnologías nuevas, cuya ventaja es que ayudan a aliviar la carga de trabajo, por lo que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el estancamiento. Esto es lo que encuentran muchos emprendedores por cuenta propia cuando se suscriben en Roll by ADP. El nuevo tiempo libre que tienen les permite abordar otras áreas de su empresa más allá de las nóminas y tener más libertad para encontrar otro vacío en el mercado.
En definitiva, no se trata de que nos elogien. El éxito es cuestión de experiencia, conexión e innovación, y es más fácil innovar cuando nos rodeamos de colegas de calidad que están predispuestos a asumir parte de la responsabilidad. Aplicaciones como Clover yRoll by ADP son indispensables para las pequeñas empresas y pueden facilitarle la vida enormemente. Como dice Ruth, deje su orgullo de lado y pida ayuda. Se sorprenderá de lo receptivas que pueden ser las personas para ofrecer sus conocimientos y asistencia. Además, escuche los consejos de Ruth. Creemos que sabe muy bien lo que hace.
¿Tiene interés en saber de qué forma las funciones de Roll pueden asistir a su empresa? Descúbralo aquí.